Tecnología, docencia y una forma práctica de aprender IA
El Patio IA nace de juntar dos mundos en los que llevo años trabajando: la informática y la docencia.
Soy Iván Pou. Mi trayectoria profesional siempre ha estado vinculada a la informática y, desde hace aproximadamente diez años, también trabajo como profesor de informática en Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional.
La inteligencia artificial ha unido todavía más esos dos ámbitos.
Pero lo que me interesa no es probar herramientas por probarlas.
Me interesa descubrir cómo pueden ayudarnos de verdad en el trabajo diario de un docente y cómo podemos aprender a utilizarlas sin depender constantemente de alguien que nos diga qué botón hay que pulsar.
Entender la tecnología está bien. Tener que explicarla cambia bastante las cosas.
Durante gran parte de mi vida profesional he trabajado con informática.
Eso significa convivir continuamente con nuevas herramientas, sistemas que cambian, problemas que resolver y tecnologías que hoy parecen imprescindibles y unos años después han sido sustituidas por otras.
La docencia añadió una perspectiva diferente.
Cuando tienes que explicar algo a otras personas ya no basta con saber utilizarlo.
Tienes que preguntarte:
¿Para qué sirve realmente? ¿Qué necesita entender primero alguien que empieza? ¿Qué puedo dejar para más adelante? ¿Dónde suelen aparecer los problemas? ¿Cómo puedo explicarlo de una forma más sencilla?
Ese mismo enfoque es el que quiero aplicar a la inteligencia artificial.
La IA avanzaba muy rápido. Y cada vez había más ruido alrededor.
Nuevos modelos. Nuevas aplicaciones. Nuevas funciones.
Cada semana parecía aparecer una herramienta que supuestamente iba a cambiarlo todo.
Y al mismo tiempo veía una pregunta mucho más interesante:
¿Qué puede hacer realmente un docente con todo esto?
No dentro de cinco años. Hoy.
¿Puede ayudarme a preparar una clase? ¿A crear un material? ¿A adaptar una actividad? ¿A preparar una rúbrica? ¿A organizar información? ¿A quitarme parte de ese trabajo que ocupa mucho tiempo pero aporta poco valor?
De esas preguntas nace El Patio IA.
No como un lugar para hablar constantemente de tecnología, sino como un espacio para descubrir qué partes de esa tecnología pueden ser realmente útiles para un docente.
La IA cambia rápido. No es una previsión: ya lo hemos vivido
Quienes empezamos a utilizar estas herramientas hace ya varios años hemos visto cómo han cambiado en muy poco tiempo.
Capacidades que al principio parecían sorprendentes quedaron superadas pocos meses después. Funciones que utilizábamos de una determinada manera cambiaron por completo. Aparecieron nuevas posibilidades, nuevos modelos y nuevas herramientas.
Incluso ha habido épocas en las que una mejora apenas duraba un par de semanas antes de que apareciera otra que volvía a cambiar la forma de trabajar.
Y seguramente seguirá ocurriendo.
Por eso creo que aprender inteligencia artificial únicamente memorizando cómo funciona una herramienta concreta tiene un recorrido muy limitado.
Hoy podemos hablar de ChatGPT, Claude, Gemini, NotebookLM o cualquier otra herramienta. Dentro de un tiempo algunas seguirán siendo importantes, otras habrán cambiado profundamente y aparecerán opciones que ahora ni conocemos.
Lo que intento trabajar en El Patio IA es algo que envejezca mejor:
- entender qué problema quieres resolver
- saber qué información necesita la IA
- aprender a darle contexto
- pedir con claridad lo que necesitas
- revisar críticamente sus respuestas
- comparar alternativas
- decidir cuándo una herramienta realmente aporta algo
- adaptarte cuando esa herramienta cambia
Las herramientas cambian. El criterio para saber qué hacer con ellas es lo que merece la pena aprender.
Prefiero enseñarte algo que he podido probar
Una de las ideas que quiero mantener en El Patio IA es muy sencilla: primero probar y después explicar.
No quiero convertir cada nueva función que aparece en un tutorial simplemente porque sea nueva.
Quiero entender: qué hace, dónde falla, para qué puede servir y si realmente aporta algo a un docente.
A veces una nueva herramienta será fantástica.
Otras veces descubriremos que podemos conseguir prácticamente lo mismo con lo que ya teníamos.
Y eso también es información útil.
No necesitamos utilizar más inteligencia artificial. Necesitamos utilizar mejor la que nos resulta útil.
No todo lo que genera una IA es bueno
Uno de los riesgos de estas herramientas es que pueden responder con mucha seguridad incluso cuando la respuesta no es adecuada.
Por eso aprender IA también significa aprender a: revisar, contrastar, corregir, volver a preguntar y descartar.
Habrá prompts que funcionen mal.
Herramientas que no hagan lo que esperábamos.
Actividades que sobre el papel parecen buenas y después necesitan muchos cambios.
Eso también forma parte del aprendizaje.
No me interesa enseñar únicamente ejemplos perfectos preparados para que todo parezca fácil. Me interesa entender por qué algo funciona y qué podemos cambiar cuando no funciona.
Porque las mejores preguntas aparecen cuando intentas aplicarlo
Puedes aprender mucho viendo vídeos o leyendo una guía.
De hecho, una parte importante de El Patio IA será abierta y podrás encontrarla en esta misma web y en YouTube.
Pero hay un punto en el que aparece una pregunta muy concreta:
Esto está bien, ¿pero cómo lo aplico a mi situación?
Ahí es donde una comunidad empieza a tener sentido.
Cada docente trabaja con materias, niveles, grupos, herramientas y necesidades diferentes.
Por eso El Patio IA combina formación con acompañamiento.
Cada nueva incorporación empieza con una sesión individual de 60 minutos para conocer su situación y decidir por dónde tiene más sentido empezar. Después, la formación continúa con recursos, comunidad y un encuentro semanal en directo.
Conocer la comunidadUn sitio al que venir cuando quieras entender o resolver algo
No quiero que El Patio IA se convierta en una enciclopedia de inteligencia artificial.
Ni que tengas la sensación de que vas retrasado porque no conoces la herramienta que acaba de aparecer esta semana.
Quiero que sea un lugar donde puedas pensar:
«Tengo este problema. ¿Puede ayudarme la IA?»
Y a partir de ahí aprender a resolverlo.
A veces habrá una herramienta nueva.
A veces será cuestión de mejorar un prompt.
A veces necesitaremos cambiar completamente el enfoque.
Y otras veces la mejor conclusión puede ser que la IA no es necesaria para esa tarea.
También eso forma parte de utilizarla con criterio.
El Patio IA también irá evolucionando
El Patio IA empieza con una idea clara, pero no con un temario cerrado para los próximos cinco años.
No tendría demasiado sentido.
Si algo hemos aprendido durante estos años es que la inteligencia artificial cambia demasiado deprisa y que las necesidades que aparecen al utilizarla también cambian.
Por eso quiero que el proyecto crezca a partir de lo que ocurra de verdad: de las preguntas de los docentes, de los problemas que aparezcan, de los recursos que resulten útiles, de los temas que proponga la comunidad y de las nuevas posibilidades que vayan surgiendo.
Habrá contenidos que sigan siendo útiles durante mucho tiempo y otros que tendremos que actualizar, sustituir o incluso dejar atrás.
No se trata de llenar una plataforma de contenidos. Se trata de mantenerla útil.
Si eres docente, puedes empezar sin entrar en la comunidad
No necesitas formar parte de El Patio IA para aprovechar los contenidos que vaya publicando.
Puedes empezar por las guías y recursos gratuitos, seguir los vídeos de YouTube o utilizar alguno de los materiales que encontrarás aquí.
Y si en algún momento prefieres aprender acompañado y trabajar sobre tus propias necesidades, entonces puedes conocer la comunidad.