Saltar al contenido
Guía práctica

Prompts para docentes: las 8 partes que pueden mejorar tus resultados con IA

Escribir un buen prompt no consiste en encontrar una frase secreta ni en aprender de memoria una fórmula complicada.

Consiste, sobre todo, en dar a la inteligencia artificial la información que necesita para entender qué quieres conseguir.

Cuanto más claro tengas el contexto, la tarea y el resultado que necesitas, más fácil será obtener una respuesta útil.

En esta guía vamos a construir los prompts utilizando ocho elementos:

Rol · Contexto · Tarea · Alumnado · Formato · Tono · Límites · Ejemplo

No siempre tendrás que utilizar los ocho. La idea es conocerlos para poder decidir cuáles necesitas en cada situación.

Ir a la plantilla de prompt

La IA no te entiende… si no le explicas lo suficiente

Esta guía complementa el vídeo «La IA no te entiende – Las 8 partes de un prompt perfecto para docentes».

El vídeo todavía no está publicado. En cuanto lo esté, podrás verlo aquí y utilizar esta página como referencia para construir tus propios prompts.

¿Qué es un prompt?

Un prompt es simplemente aquello que le das a una inteligencia artificial para indicarle qué quieres que haga.

Puede ser una pregunta de una línea: «Explícame la fotosíntesis.»

O una petición mucho más completa en la que explicas:

  • para quién es la explicación
  • qué nivel tiene
  • qué quieres conseguir
  • qué extensión necesitas
  • qué debe evitar
  • cómo quieres recibir la respuesta

Las dos son prompts.

La diferencia está en que la segunda proporciona mucha más información sobre qué necesitas realmente.

¿Un prompt más largo siempre es mejor?

No.

Añadir información porque sí tampoco ayuda.

Un buen prompt no es necesariamente largo. Es lo bastante claro y completo para la tarea que quieres realizar.

A veces bastarán dos frases. En otras situaciones será útil especificar varios elementos.

Mira la diferencia

Prompt muy básico

Crea una actividad sobre redes informáticas.

La IA tendrá que tomar muchas decisiones por su cuenta:

¿Para qué curso? ¿Qué conocimientos tiene el alumnado? ¿Cuánto debe durar? ¿Individual o en grupo? ¿Teórica o práctica? ¿Cómo debe entregarte la actividad?

Puede darte una respuesta válida, pero probablemente será bastante genérica.

Prompt con más contexto

Actúa como profesor de informática de Secundaria.

Estoy trabajando redes básicas con alumnado de 4.º de ESO que ya conoce los conceptos de IP, router y red local.

Diseña una actividad práctica de unos 30 minutos para que comprendan la diferencia entre una IP privada y una IP pública.

La actividad debe poder hacerse por parejas, sin instalar software adicional.

Devuélveme el resultado con esta estructura: objetivo, material necesario, instrucciones para el alumnado y solución orientativa.

Utiliza un lenguaje claro y adecuado para 15–16 años. Evita introducir todavía subnetting.

Ahora la IA sabe mucho mejor qué esperas.

Y, sobre todo, tú puedes revisar fácilmente si ha cumplido lo que pedías.

Las 8 partes de un buen prompt para docentes

No tienes que escribir siempre ocho apartados separados.

Piensa en ellos como ocho piezas que puedes utilizar cuando aporten información relevante.

1. ROL — ¿Desde qué perspectiva quieres que responda?

Puedes indicar a la IA desde qué perspectiva debe abordar la tarea. Por ejemplo:

  • Actúa como profesor de Matemáticas de Secundaria.
  • Actúa como especialista en diseño de actividades educativas.
  • Ayúdame como si fueras un profesor de inglés preparando una actividad de expresión oral.

¿Para qué sirve?

El rol ayuda a orientar el tipo de respuesta, el vocabulario y las decisiones que tomará la IA.

Pero cuidado

No hace falta empezar todos los prompts con «Eres el mayor experto mundial en...» Eso no convierte automáticamente la respuesta en mejor. Describe el rol que realmente sea útil para la tarea.

2. CONTEXTO — ¿Qué necesita saber antes de responder?

Probablemente sea una de las piezas más importantes.

La IA no conoce automáticamente tu situación. Puedes explicar:

  • qué estás trabajando
  • qué ha ocurrido antes
  • cuál es el objetivo
  • qué recursos tienes
  • cuánto tiempo dispones
  • qué problema estás intentando resolver

Ejemplo

«Estamos terminando una unidad sobre arquitectura de ordenadores. El alumnado ya conoce los principales componentes de un PC y ahora quiero comprobar si entiende la función de cada uno.»

Eso cambia mucho la respuesta frente a pedir simplemente: «Hazme un examen sobre ordenadores.»

Regla práctica

Si hay algo que tú sabes y que cambiaría la respuesta, probablemente convenga incluirlo en el contexto.

3. TAREA — ¿Qué quieres exactamente que haga?

Aquí defines la acción. Por ejemplo:

  • Diseña una actividad.
  • Revisa este texto.
  • Genera cinco preguntas.
  • Compara estas dos propuestas.
  • Resume la información.
  • Propón tres alternativas.
  • Crea una primera versión de una rúbrica.

Intenta utilizar verbos claros. Cuanto más concreto sea lo que pides, menos tendrá que adivinar la IA.

4. ALUMNADO — ¿Para quién estás creando el contenido?

En educación, esta información puede cambiar completamente la respuesta.

No es lo mismo preparar una explicación para:

  • 5.º de Primaria
  • 2.º de ESO
  • Bachillerato
  • Formación Profesional
  • universidad

Además del curso o etapa, puedes indicar información relevante sobre el grupo. Por ejemplo:

«Alumnado de 2.º de ESO con conocimientos básicos del tema.»

O: «Grupo heterogéneo. Necesito una actividad principal y una alternativa más guiada para quien tenga dificultades.»

No necesitas describir al alumnado con datos personales. Proporciona solo el contexto pedagógico necesario.

5. FORMATO — ¿Cómo quieres recibir la respuesta?

Una buena respuesta puede resultar poco útil si llega en un formato que no necesitas. Puedes pedir:

  • Devuélvelo en una tabla.
  • Divide la actividad en pasos numerados.
  • Utiliza cuatro apartados: objetivo, instrucciones, materiales y evaluación.
  • Dame únicamente las preguntas, sin las soluciones.
  • Prepara una versión que pueda copiar directamente en Classroom.

Definir el formato suele ahorrar bastante edición posterior.

6. TONO — ¿Cómo debe estar escrito?

El tono depende del destinatario. Puedes especificar:

  • Utiliza un lenguaje sencillo y cercano.
  • Escribe directamente para el alumnado.
  • Mantén un tono formal.
  • Evita vocabulario demasiado técnico.
  • Utiliza frases breves.

También puedes indicar lo que no quieres. Por ejemplo: «No utilices un tono infantil.»

Eso puede ser especialmente útil al crear materiales para adolescentes.

7. LÍMITES — ¿Qué condiciones debe respetar?

Los límites ayudan a evitar respuestas que después tengas que rehacer. Puedes indicar:

  • duración
  • extensión
  • número de ejercicios
  • recursos disponibles
  • contenidos que todavía no se han explicado
  • herramientas que no pueden utilizarse
  • aspectos que deben evitarse

Ejemplo

«La actividad debe poder realizarse en 25 minutos, sin móviles y utilizando únicamente papel y ordenador.»

O: «No introduzcas todavía ecuaciones de segundo grado porque el alumnado no las ha trabajado.»

Un buen límite puede ser más importante que añadir muchas instrucciones.

8. EJEMPLO — ¿Puedes mostrarle cómo quieres el resultado?

Cuando necesitas un resultado muy concreto, proporcionar un ejemplo suele ser muy útil. Puedes darle:

  • una pregunta que ya utilizas
  • un párrafo con el tono deseado
  • una actividad anterior
  • una estructura
  • una respuesta modelo

Ejemplo

«Quiero preguntas similares a esta: "Un ordenador tiene 8 GB de RAM. Explica para qué sirve esta memoria y qué ocurriría si fuera insuficiente."»

El ejemplo muestra a la IA algo que a veces resulta difícil describir únicamente con instrucciones.

¿Tengo que utilizar las 8 partes en todos mis prompts?

No.

Ese sería precisamente uno de los errores que queremos evitar.

Para una petición sencilla quizá baste con: Contexto + Tarea + Formato.

En una actividad más compleja puedes necesitar: Rol + Contexto + Tarea + Alumnado + Formato + Límites.

Y si buscas un resultado muy específico, quizá también tenga sentido añadir: Tono + Ejemplo.

La estructura de ocho partes sirve para preguntarte:

¿Le falta a la IA alguna información importante para poder hacer bien lo que le estoy pidiendo?

No para convertir cada conversación en un formulario de ocho páginas.

Plantilla de prompt para docentes

Puedes utilizar esta estructura como punto de partida:

ROL
Actúa como...
CONTEXTO
Estoy trabajando... Mi objetivo es... La situación es...
TAREA
Quiero que...
ALUMNADO
Está dirigido a... Su nivel/conocimientos previos son...
FORMATO
Devuelve el resultado...
TONO
Utiliza un tono...
LÍMITES
Ten en cuenta estas condiciones... No incluyas...
EJEMPLO
Quiero algo parecido a...

Versión para copiar y pegar

Actúa como [ROL].
Contexto: [EXPLICA LA SITUACIÓN Y EL OBJETIVO].
Necesito que [TAREA].
Está dirigido a [ALUMNADO / NIVEL / CONOCIMIENTOS PREVIOS].
Devuelve el resultado en [FORMATO].
Utiliza un tono [TONO].
Ten en cuenta estas condiciones: [LÍMITES].
Como referencia, quiero algo parecido a [EJEMPLO, SI ES NECESARIO].

Nota: borra los apartados que no necesites. La plantilla debe ayudarte a pensar, no obligarte a rellenar casillas.

Ejemplo completo: preparar una actividad

Situación

Un profesor quiere preparar una actividad para trabajar seguridad digital en 4.º de ESO.

Prompt

Actúa como profesor de Digitalización de Secundaria.

Estoy trabajando seguridad digital con un grupo de 4.º de ESO. Ya hemos explicado contraseñas seguras, autenticación en dos pasos y phishing.

Diseña una actividad práctica de 35 minutos en la que el alumnado tenga que analizar situaciones cotidianas y detectar posibles riesgos de seguridad.

Está dirigida a estudiantes de 15–16 años y se realizará por parejas.

Prepara 6 situaciones breves. Para cada una incluye: 1. situación; 2. riesgo que deben detectar; 3. pregunta para debatir; 4. solución orientativa para el profesor.

Utiliza situaciones realistas y un lenguaje natural para adolescentes, sin tono infantil.

No introduzcas conceptos técnicos que todavía no hemos trabajado ni situaciones relacionadas con banca online.

¿Qué hemos añadido?

Esta última parte es importante: no hemos utilizado las ocho piezas porque no hacían falta las ocho.

Un buen prompt no termina necesariamente con la primera respuesta

Una de las ventajas de trabajar con una IA conversacional es que puedes continuar.

No necesitas escribir un prompt perfecto desde el principio.

Si la primera respuesta está casi bien, prueba a decir:

  • La actividad me gusta, pero simplifica las instrucciones.
  • Mantén la estructura pero cambia las situaciones 2 y 4.
  • Añade una versión más guiada.
  • Reduce la actividad a 20 minutos.
  • La explicación es demasiado técnica. Reescríbela para 2.º de ESO.
  • Dame otras tres alternativas.

Muchas veces es más eficaz trabajar sobre una buena primera respuesta que intentar diseñar desde el principio un prompt gigantesco que contemple absolutamente todo.

7 errores frecuentes al escribir prompts para docentes

1. Dar demasiado poco contexto

«Hazme un examen de Matemáticas.» Puede funcionar, pero la IA tendrá que imaginar prácticamente todo.

2. Pedir muchas cosas diferentes al mismo tiempo

Crear la actividad, la rúbrica, la adaptación, el examen, las soluciones y la presentación en una sola petición puede hacer más difícil controlar el resultado. Divide el trabajo cuando tenga sentido.

3. Confundir un prompt largo con un prompt bueno

Añadir veinte instrucciones irrelevantes no mejora necesariamente la respuesta. Pon la información que tenga impacto.

4. Copiar prompts de Internet sin adaptarlos

Una plantilla puede servir de punto de partida. Pero tu alumnado, tus objetivos y tu contexto son distintos. Adáptala.

5. No indicar el nivel del alumnado

«Explícame la electricidad» puede dar lugar a respuestas muy diferentes. El nivel importa.

6. No revisar el resultado

Un prompt muy bueno no garantiza una respuesta correcta. Comprueba siempre datos, adecuación, contenido y calidad antes de utilizarlo.

7. Empezar de nuevo cada vez

Cuando encuentres una estructura que funciona, guárdala y adáptala. Poco a poco puedes construir tu propia biblioteca de formas de trabajar.

Checklist: revisa tu prompt antes de enviarlo

Antes de pulsar Enter, puedes preguntarte:

  • ¿Está claro qué quiero conseguir?
  • ¿He dado el contexto necesario?
  • ¿La IA sabe para qué alumnado es?
  • ¿He explicado qué tarea debe realizar?
  • ¿Necesito especificar el formato?
  • ¿Importa el tono?
  • ¿Hay algún límite que deba conocer?
  • ¿Un ejemplo ayudaría a entender mejor lo que quiero?

Y después de recibir la respuesta:

  • ¿Ha respondido realmente a lo que pedí?
  • ¿El nivel es adecuado?
  • ¿Hay errores?
  • ¿Necesito adaptar algo a mi grupo?
  • ¿Podría mejorar el resultado con una segunda petición?

No busques el prompt perfecto

El objetivo no es escribir siempre prompts de veinte líneas.

Es aprender a detectar qué información necesita la IA para ayudarte en cada situación.

A veces serán ocho elementos. Otras veces serán tres.

Y muchas veces el primer prompt solo será el comienzo de una conversación en la que irás ajustando el resultado.

Cuando entiendes qué función cumple cada pieza, dejas de depender tanto de prompts que encuentras por Internet y empiezas a construir los tuyos.

Ese es el verdadero objetivo.

¿Quieres seguir practicando?

Más recursos de IA para docentes

Vídeos, guías y tutoriales prácticos para seguir aprendiendo.

Ver todos los recursos

Aprende a aplicar la IA a tu trabajo

Consulta nuestra guía general sobre inteligencia artificial para docentes.

Ver la guía de IA para docentes

Si prefieres aprender acompañado

En El Patio IA combinamos formación práctica, recursos, una sesión individual de bienvenida y encuentros semanales para trabajar problemas reales.

Conocer la comunidad